jueves, 4 de junio de 2009

jueves, 28 de mayo de 2009

Los Marios de mi vida

En vida ha habido cinco Marios, sí cinco, mi suegro, mi ex esposo, mi hijo, un amante y el mejor de todos y que nunca me falló, hasta este 17 de mayo que trascendió y me dejó sola, el poeta Mario Benedetti.
Porque el día en que fui a ver la película El Lado Oscuro del Corazón


Y escuché por primera vez, Táctica y estrategia, quedé prenda de una vez y para siempre de hermoso ser humano, capaz de tener la sensibilidad de escribir algo así:
Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías
cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza
cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea
cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada
cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro
cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía
Y bien escribió: “cuando me entierren por favor no se olviden de mi bolígrafo….”
Y se murió así dejándome sola aquí sin ni siquiera saber que yo creía que era su Utopía o al menos la utopía de alguien que aún no sabe que estoy aquí.
Y mientras tanto llega, tengo tantos libros por leer y ahora no puedo quejarme del gasto porque tengo muchísimos digitales, no me importa como lleguen a mí. Claro disfruto muchísimo esos tour de los sábados con mi hijo por las compra ventas de libros usados, escarbando entre los estantes para encontrar aquel ejemplar de Anne Rice que no había leído, o aquella biografía de Oscar Wilde y pensar que todavía no he encontrado Los Tres Mosqueteros ni La Divina Comedia que ando buscando en una edición de lujo para regalárselo a mi hijo.
Claro yo los compro y mi hijo se apodera de ellos para su biblioteca, y que nadie se la toque ni le cambie el orden en que tiene sus tesoros. Pero para mí los libros son tesoros diferentes, yo no soy egoísta y me encanta compartirlos, lo que ocasiona que casi nunca regresen a mí. Andrés no, Andrés los atesora y no le gusta que nadie los toque.
La lectura es el acto más libre y solitario de un individuo. No se puede aprender nada sin leer y, cuando se encuentra algo que te complace, es un placer irrepetible, una auténtica orgía del cerebro. Para experimentarla, no es ni siguiera necesario dedicarle muchas horas: leer veinte páginas de un libro importante te puede cambiar la vida.

Carmen Balcells

Acontecer

Que otros se jacten de las páginas que han escrito;a mí me enorgullecen las que he leído.Jorge Luis Borges
Hace 48 años 5 meses y un poquito más, vine al mundo. Nací en el campo, contrario a mis hermanos que todos nacieron en la capital. Soy la hija mayor, así que a mí me tocó abrir brecha para los demás.
Mi madre siempre fue mi mejor amiga y confidente, hace tres años que no está conmigo y siempre la busco al llegar a casa para contarle mis cuitas.
Mi vida ha sido llena de amor, tuve un hogar normal con un padre cariñoso y una madre tranquila y dulce, que si pasamos hambre o no, o si fuimos totalmente nómadas, no viene al caso porque ya de eso no quiero acordarme. A las 17 años inicié un hermoso noviazgo que duró 7 años. De mi primer beso todavía me acuerdo (no me gustó) fue a los 13, pero el segundo que fue a los 17 fue de lo mejor, al recordarlo todavía me sobrevuelan las mariposas en el estómago.
Mi boda en el año 1984 fue hermosa, fuera de lo común, aquella ocasión con la que toda chica sueña. Un príncipe azul, en mi caso un bombero con su traje de gala, una carroza, en mi caso una máquina de bomberos. Aquel 1 de setiembre llovió tanto. Mi hermoso vestido con una gran cola, pesaba del agua al ir barriendo el piso de la Iglesia al entrar y seis guapos bomberos me hacían la guardia de honor y yo irradiaba felicidad.
Pero no importaba, era el día más feliz de mi vida, claro para ese entonces porque tres años después el día más más feliz fue cuando nació mi único hijo.
Fuimos un matrimonio normal, ambos trabajábamos y a veces por cuestiones de horario nos veíamos muy poco. Cuando se dio el divorcio, 10 años después no sé si fue mía o suya la culpa, pero lo que compartíamos dejó de existir.
Ningún padre de la iglesiaha sabido explicarpor qué no existeun mandamiento onceque ordene a la mujerno codiciar al hombrede su prójimaMario Benedetti

Sobrevivimos mi hijo y yo y en el recuento de los daños considero que fui yo quien salió ganando, porque el tener a mi hijo a mi lado fue el motor que impulsó mi vida desde entonces hasta hasta hace poco.
Ahora me he dado cuenta que él tiene que seguir con su vida y que yo por aparte debo seguir la mía, él tomará su rumbo, posiblemente cuando termine la licenciatura en Psicología se irá para Europa a estudiar una maestría y yo me quedaré aquí.
En ocasiones he contemplado la idea de volverme a casar pero no creo que sea lo mejor para mí. Nací libre y quiero seguirlo siendo. Prefiero quedarme sola y tener la paz para leer mis libros, escuchar mi música y hacer las cosas que llevo 15 años haciendo sin tener que sujetarme a un horario o a una responsabilidad.

Sí, a veces me siento sola, es cierto, pero son las menos, son más las veces que mi vida es tranquila y apacible y eso no se compra con ningún billete.
Puedo decir que he tenido una vida plena, tengo un trabajo estable, que me da suficiente para los gastos, una casa grande y hermosa aunque esté sin terminar. Creo que me gusta así, pues después de todo mi vida se ha hecho así como una colcha de quilting, a puros pedazos, pedazos de noviazgo, pedazos de matrimonio, pedazos de hermanos, pedazos de sobrinos, varios pedazos de cuñadas que han ido quedando en el camino, un patch work de pedacitos, que incluyen una casa a medio terminar y varios trabajos en los que entregué alma vida y corazón y recibí a cambio….más pedazos….

A veces pienso que me gustaría tener mucho dinero y poder terminar la casa, pero a veces pienso que está bien así, que muestra lo que fue un montón de sueños que se quedaron congelados el 3 de Setiembre de 1995 y que el tiempo ha ido deteriorando aún cuando mi hijo y yo vivamos ahí, ya le tengo cariño hasta las telarañas que se han ido extendiendo por los tejados.
Siempre quise escribir y este es mi segundo intento, el primero fue salvajemente truncado cuando mi esposo en ese entonces encendió mi computador y leyó las primeras 122 páginas de mi prospecto de novela y en un ataque de celos infundados, despedazó la máquina y las 122 páginas que no tenían respaldo.
Ha sido difícil volver a intentar escribir y hoy casi 15 años después voy de nuevo. Pero ahora lo hago en la oficina por aquello de la seguridad y tengo una super llave flash para el respaldo.
Escribir no es fácil y lo dice alguien que escribe 400 ppm, claro 400 palabras que no surjan de mi mente sino de un dictado es facilísimo, pero abrir el alma, ponerle candela a los dedos y teclear las vivencias es demasiado duro.
Duro porque me parece una catarsis, donde empiezas a sacudir tu mente y a barrer y sacar los rincones y encuentras cosas que creías olvidadas, pero que están ahí y aún te causa dolor o alegría.