Que otros se jacten de las páginas que han escrito;a mí me enorgullecen las que he leído.Jorge Luis Borges
Hace 48 años 5 meses y un poquito más, vine al mundo. Nací en el campo, contrario a mis hermanos que todos nacieron en la capital. Soy la hija mayor, así que a mí me tocó abrir brecha para los demás.
Mi madre siempre fue mi mejor amiga y confidente, hace tres años que no está conmigo y siempre la busco al llegar a casa para contarle mis cuitas.
Mi vida ha sido llena de amor, tuve un hogar normal con un padre cariñoso y una madre tranquila y dulce, que si pasamos hambre o no, o si fuimos totalmente nómadas, no viene al caso porque ya de eso no quiero acordarme. A las 17 años inicié un hermoso noviazgo que duró 7 años. De mi primer beso todavía me acuerdo (no me gustó) fue a los 13, pero el segundo que fue a los 17 fue de lo mejor, al recordarlo todavía me sobrevuelan las mariposas en el estómago.
Mi boda en el año 1984 fue hermosa, fuera de lo común, aquella ocasión con la que toda chica sueña. Un príncipe azul, en mi caso un bombero con su traje de gala, una carroza, en mi caso una máquina de bomberos. Aquel 1 de setiembre llovió tanto. Mi hermoso vestido con una gran cola, pesaba del agua al ir barriendo el piso de la Iglesia al entrar y seis guapos bomberos me hacían la guardia de honor y yo irradiaba felicidad.
Pero no importaba, era el día más feliz de mi vida, claro para ese entonces porque tres años después el día más más feliz fue cuando nació mi único hijo.
Fuimos un matrimonio normal, ambos trabajábamos y a veces por cuestiones de horario nos veíamos muy poco. Cuando se dio el divorcio, 10 años después no sé si fue mía o suya la culpa, pero lo que compartíamos dejó de existir.
Ningún padre de la iglesiaha sabido explicarpor qué no existeun mandamiento onceque ordene a la mujerno codiciar al hombrede su prójimaMario Benedetti
Sobrevivimos mi hijo y yo y en el recuento de los daños considero que fui yo quien salió ganando, porque el tener a mi hijo a mi lado fue el motor que impulsó mi vida desde entonces hasta hasta hace poco.
Ahora me he dado cuenta que él tiene que seguir con su vida y que yo por aparte debo seguir la mía, él tomará su rumbo, posiblemente cuando termine la licenciatura en Psicología se irá para Europa a estudiar una maestría y yo me quedaré aquí.
En ocasiones he contemplado la idea de volverme a casar pero no creo que sea lo mejor para mí. Nací libre y quiero seguirlo siendo. Prefiero quedarme sola y tener la paz para leer mis libros, escuchar mi música y hacer las cosas que llevo 15 años haciendo sin tener que sujetarme a un horario o a una responsabilidad.
Sí, a veces me siento sola, es cierto, pero son las menos, son más las veces que mi vida es tranquila y apacible y eso no se compra con ningún billete.
Puedo decir que he tenido una vida plena, tengo un trabajo estable, que me da suficiente para los gastos, una casa grande y hermosa aunque esté sin terminar. Creo que me gusta así, pues después de todo mi vida se ha hecho así como una colcha de quilting, a puros pedazos, pedazos de noviazgo, pedazos de matrimonio, pedazos de hermanos, pedazos de sobrinos, varios pedazos de cuñadas que han ido quedando en el camino, un patch work de pedacitos, que incluyen una casa a medio terminar y varios trabajos en los que entregué alma vida y corazón y recibí a cambio….más pedazos….
A veces pienso que me gustaría tener mucho dinero y poder terminar la casa, pero a veces pienso que está bien así, que muestra lo que fue un montón de sueños que se quedaron congelados el 3 de Setiembre de 1995 y que el tiempo ha ido deteriorando aún cuando mi hijo y yo vivamos ahí, ya le tengo cariño hasta las telarañas que se han ido extendiendo por los tejados.
Siempre quise escribir y este es mi segundo intento, el primero fue salvajemente truncado cuando mi esposo en ese entonces encendió mi computador y leyó las primeras 122 páginas de mi prospecto de novela y en un ataque de celos infundados, despedazó la máquina y las 122 páginas que no tenían respaldo.
Ha sido difícil volver a intentar escribir y hoy casi 15 años después voy de nuevo. Pero ahora lo hago en la oficina por aquello de la seguridad y tengo una super llave flash para el respaldo.
Escribir no es fácil y lo dice alguien que escribe 400 ppm, claro 400 palabras que no surjan de mi mente sino de un dictado es facilísimo, pero abrir el alma, ponerle candela a los dedos y teclear las vivencias es demasiado duro.
Duro porque me parece una catarsis, donde empiezas a sacudir tu mente y a barrer y sacar los rincones y encuentras cosas que creías olvidadas, pero que están ahí y aún te causa dolor o alegría.
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